Noticias

La Galardonada Alameda Melchor Ocampo.

 

 

Siempre que alguien nos visita en San Luis de la Paz y nos pregunta qué hay de bonito para conocer, le contestamos que entre muchas cosas tenemos una bella Alameda que según criterios es una de las más bellas del Estado, pero hoy no sólo lo suponemos , sino que lo afirmamos; ya que ganó el 1er. Lugar en los " Premios a la Conservación del Patrimonio Cultural Edificado del Estado de Guanajuato 2007 " en la Categoría de Espacio Urbano, obteniendo un estímulo de $90,000.00 pesos.

 El terreno donde se encuentra nuestra Alameda, fue donado a los Padres Jesuitas en 1660, quienes antes de ello, tenían su casa y templo, en la otra banda del río, en lo que ahora es la esquina de Velasco y Padre Casas. El terreno se les donó para la construcción del curato, así como para la producción de hortalizas, cuya parte oriental forma lo que hoy es la Alameda. La donación fue hecha por la Sra. Doña Isabel Velásquez viuda en segundas nupcias de Don Francisco Goñi de Peralta, minero español que explotó las minas del Palmar de Vega (Hoy Mineral de Pozos) y dos solares que donaron Magdalena Melchoria y María Ávalos, Indias criadas por Doña Isabel.

En el siglo XVI y siglo XVII los Jesuitas enseñaron a los indígenas a cultivar la vid (Uva) y en 1720 se contaban con aproximadamente 15,000 plantas de uva en su hortaliza atrás de la parroquia San Luis Rey.

En aquellos años, para regar los cultivos de la Alameda, el agua era traída por medio de un acueducto construido con cantera rosa a nivel del piso y que procedía de un túnel de cuyo manantial interno, aprovechaban las indias chichimecas para lavar sus ropas y asearse, ese túnel manantial actualmente se encuentra agotado, y se localiza a un costado de la carretera que va a Victoria, Gto.

En 1879 el Jefe Político Don Pedro Fajardo, no sólo construyó la Casa Municipal e hizo el Jardín Municipal; también mejoró la Alameda con contribuciones y trabajo personal de particulares.

En los años 70´s se remodeló, bajo el mandato del Gobernador, Luis H. Ducoing Gamba, quedando en la bella fisonomía que hoy la conocemos.

   

Actualmente nuestra hermosa Alameda es uno de los lugares preferidos para correr y ejercitarse en las mañanas. Los ludovicenses en el día gustan de hacer en ella cortos paseos, disfrutar de la refrescante sombra de los árboles, del melodioso trino de las aves y respirar el rico olor del césped. Por la noche, también aquí los enamorados hacen acto de presencia; el romanticismo del lugar es una irresistible invitación al amor.

   

 

Related Articles

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Back to top button
0
    0
    Your Cart
    Your cart is emptyReturn to Shop